Loli: una anónima luchadora incansable

Resiliencia

Hoy voy a dedicar este artículo a una persona muy especial, se trata de una mujer que se llama Loli y que me ha demostrado que es la luchadora más incansable que existe, a pesar de ser anónima y desconocida para muchos de los que nos leen.  Es una persona que no tuvo una infancia muy fácil, obligada a retirarse de los estudios (a pesar de tener cualidades destacables con las matemáticas)…

A los 9 años comenzó a trabajar en el campo, ya que procedía de una familia que vivía de la agricultura, y ciertamente el trabajo en el campo no es nada sencillo. Y en ese etapa los niños no contaban con las facilidades o caprichos de los que gozan en la actualidad, no estrenaban ropa nueva, prácticamente no tenían juguetes, …y tampoco los necesitaban, porque el tiempo para el ocio era escaso. Más tarde comenzaría a trabajar limpiando en otras viviendas y cominando su “tiempo libre” en trabajar también en las tierras, puesto que con el jornal del campo no era suficiente y con el de la limpieza tampoco. Además, el campo  no entiende de fiestas, fines de semana ni nada por el estilo. Las plantaciones no se pueden dejar de labrar, regar, etc., o… ¿es que te han negado alguna vez la posibilidad de beber o comer porque era día festivo o fin de semana?

Todo ese intenso trabajo para que a la hora de la recompensa, cuando se venden los productos del campo al intermediario, éste con aires de superioridad te venga a decir algo así como: “Quiero solo las mejores hortalizas, el resto puedes tirarlas. Si veo que has cargado algunas que no me gusten enviaré a mis camioneros a que te devuelvan la carga y te la vacíen.” Y ante la mirada de rabia y cansancio acumulado te replicaban: “Si lo quieres así bien, y si no tengo vendedores de otros países que me lo dan más barato…tú verás…“.

Un intermediario que te compra las patatas a unos 5 céntimos de euro por kilo y que luego entrega al de la tienda a un valor de 1€ para que el tendero le ponga 20 céntimos de beneficio. Es decir, el que menos trabaja, es el que más gana. Sí, así es, y no es una exageración. Pero muchos aún se preguntan por qué muchos agricultores prefieren tirar sus producciones o regalarlas en algunas manifestaciones antes que entregarlas a él…

Sin embargo, a pesar de las dificultades, continuaba año tras año. Y solo la he visto derrumbarse cuando una sola Navidad no hubo regalos para su hijo. Siempre dando a los demás, siempre por y para los demás, sin esperar nada a cambio. Y para que esa situación cambiase algo, dejó su trabajo limpiando y comenzó otro como pintora. Allí, caminando por los tejados, subiendo por andamios y escaleras a varios metros de altura, arriesgando su vida.

Todo para realizar un trabajo excepcional que le ha valido para adquirir una inmensa cartera de clientes que ha conquistado poco a poco con su dedicación y que ahora deben esperar meses por las largas listas de trabajo que tiene esta heroína anónima. Y es aquí donde quizás tiene esta historia más relación con este blog, ya que ese trabajo bien hecho le ha servido para ganarse el rechazo y el desprecio de muchos pintores (masculinos) que ven con recelo cómo una mujer puede hacer su trabajo incluso mejor y que algunos estén en el paro sin trabajo… Algo muy injusto, ya que no es culpa de ella por hacerlo bien, sino de ellos por no saber superarse.

Heroína: del latín “heros/óis”, que significa “persona a la que alguien convierte en objeto de su especial admiración”.

Luchando con jornadas de 9, 10 y hasta 16 horas diarias que no han sido puntuales, sino casi una constante. Pero esta mujer también ha tenido que lidiar otras batallas familiares que sé que no le han gustado, golpes que le ha dado la vida y problemas que han tenido sus seres queridos que no han contribuido con ésta vida que hoy estoy describiendo aquí. Pero continúa, y aún tiene fuerzas para soñar, y decirte cosas como: “¡Para atrás ni para coger impulso!“.

Ahora algunos se han dado cuenta de todo esto y han intentado premiarla a través de organizaciones de ambas de casa, con premios por el trabajo. Algo que ella ha rechazado varias veces, pero que sin duda se merece.  Y ya que he nombrado “amas de casa”, no me gustaría terminar sin decir que también lo ha sido, una ama de casa exepcional y algo más que eso. De hecho, ahora tengo el placer de presentar su propio libro de recetas que he publicado para llevar un pedacito de ella a todos vosotros, porque se lo merece:

Recetarium familiar – Impreso (papel)

Recetarium familiar – Kindle (digital)

¿Y por qué tantas molestias por esta heroína anónima? La verdad es que no es ninguna molestia, merece esto y mucho más, además de que no sería tan anónima de no ser porque es mi madre, sí, una madre excepcional…

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *