Ana María Lajusticia: la química española que se esconde tras la marca farmacéutica

Ana Maria Lajusticia

Ana María Lajusticia es un nombre que todos esuchamos o vemos frecuentemente, ya sea por los anuncios de la industria farmacéutica o por los productos que vemos con esta marca en la farmacia a la que acudimos. Sin embargo, hoy te vamos a contar una de esas historias que tanto nos gustan en nuestro blog y es la persona que hay detrás de esta firma de complementos alimenticios.

Muchos de nosotros usamos estos tipos de productos o complementos alimenticios para mantener nuestra salud, reforzarla, prevenir problemas, paliar algunos que ya tenemos o para que nos ayuden en nuestro entrenamiento diario en el gimnasio. ¿Pero sabes realmente quién es ella?

¿Quién es Ana María Lajusticia?

Ana María Lajusticia Bergara actualmente es una anciana de más de 90 años que aún sigue impartiendo conferencias y guerreando como solo ella sabe hacer. Pero para conocerla mejor nos tenemos que remontar a 1924, concretamente al 26 de julio cuando ella nació en el norte de España, concretamente en Bilbao.

Tuvo una infancia feliz, aunque en la Guerra Civil Española (1936-1939) te tocó vivir las difucultades que padecieron millones de españoles. Fue en el 37 cuando su padre falleció y ella se vió abrumada por llevar una carga o responsabilidad impropia de una niña de su edad, ya que se esforzaba por ser la mejor estudiante y poder salir adelante. Algo que la llevó a padecer nerviosismo y taquicardias por la ansiedad de sus estudios…

Con 15 años se trasladaría a Mardid con su familia, donde podría terminar bachillerato y acudir a la facultad de bioquímica para conseguir sacar adelante dicha carrera influenciada por su abuela Felicidad Goyenechea Artaza. En 1947 fue una de las pocas mujeres que pudo conseguir terminar la licenciatura y además lo hizo siendo de las más brillantes de su promoción, algo que atribuye ella misma a sus ganas, constancia, disciplina y curiosidad por aprender.

Además de las taquicardias, ha estado 21 años con corsé de varillas por probelmas en la espalda por una enfermedad, algo que la llevo a someterse a un tratamiento médico, y finalmente también ser diagnosticada de diabetes tipo II a los 43 años, lo que no era un futuro prometedor para ella en cuanto a salud.

Pero sus conocimientos de bioquímica le hizo investigar sus problemas de salud hasta llegar al origen, su alimentación deficiente (sin aportes proteínicos de calidad, poco magnesio, y bajo consumo de antioxidantes como la Vitamina C, exceso de hidratos de carbono o calorías vacías).

Esas investigaciones le llevaron a escribir sus primeras obras sobre alimentación equilibrada para una vida sana, también algunos libros y a dar conferencias sobre estos temas. Y sus teorías las pone en práctica para tener una salud de hierro a sus 94 años consumiendo sus propios productos…

Productos de Ana María Lajusticia

Complementos de farmacia

Comienzo con una reflexión, y es ¿Realmente los alimentos que consumimos hoy día tienen las vitaminas, minerales y demás elementos saludables que se supone que deberían tener? Es muy bonito buscar en internet, por ejemplo, las propiedades de los alimentos y creer a ciencia cierta que los que consumimos tienen eso…

Por qué digo esto, pues si has escuchado hablar de la fitominería o de la fitodescontaminación (si no lo conoces te invito a investigar qué es), te puede llevar a pensar que los métodos de cultivo actuales y las tierras sobreexplotadas difícilmente pueden tener todo lo necesario para que la planta o árbol lo absorba. Antiguamente se dejaba descansar la tierra por métodos de rotación o se cambiaba de cultivo, pero en la actualidad una misma tierra es sometida a cultivos año tras año sin analizar realmente si los nutrientes de la tierra han sido agotados o no. Es decir, si existe la fitodescontaminacion por la cual se extráen ciertos elementos o minerales contaminantes de una tierra cultivando en ella ciertas plantas, qué nos lleva a pensar que los minerales “buenos” están en la tierra eternamente cultivo tras cultivo???

Es precisamente esto lo que me ha llevado a investigar sobre los complementos alimenticios y sobre Ana Mª, y es precisamente esa época que le tocó vivir a ella la que marcó un poco su infancia, ya que fue un capítulo complicado de la historia nacional, pero en la que probablemente se alimentaba la gente (cuando tenía comida) de una forma más saludable y natural de lo que lo hacemos ahora, de ahí los problemas actuales de salud que padecemos… Como decía el filósofo y antropólogo alemán Ludwing Feuerbach “Somos lo que comemos”, pero esto no parece importar demasiado en la actualidad, olvidando que un alto pocentaje estamos condicionados por nuestra genética, pero el resto del tanto porciento es debido a la vida que llevamos.

Ana María recuerda precisamente de esa época el cultivo natural de vegetales (sin campos sobre explotados y con productos químicos), los largos procesos de cocción al fuego de leña que hacían propiciar la extracción del colágeno de las articulaciones de la carne que comían, etc. Además, los procesos actuales de refinamiento o procesamiento de alimentos hacen que no haya problemas de abastecimiento, pero tal vez no estamos obteniendo todos los nutrientes que necesitamos de ellos y necesitemos complementos:

  • Colágeno con Magnesio: el colágeno es la proteína más importante de nuestro organismo, y su aporte principal está relacionado con la resistencia y flexibilidad. La falta de colágeno puede llevar a un envejecimiento prematuro de la piel, difucultades de movilidad, pérdida de densidad ósea, aparición de varices y otros problemas vasculares, caida del cabello, problemas en las uñas y dientes, etc.  Por otro lado el magnesio interviene en cientos e reacciones bioquímicas en nuestro cuerpo,  y tener buenos aportes de él nos puede aportar mayor rendimiento físico, combatir la depresión, combatir la diabetes tipo 2 y reducir la resistencia a la insulina, reducir la presión arterial, es un antiinflamatorio natural, previene migrañas, mejora los síntomas del síndrome premenstrual, etc.
  • Tritofano y melatonia con Vitaminas grupo B: el triptófano ayuda a dormir mejor, mejora o previene estados de depresión actuando como un antidepresivo natural, también puede mejorar algunos síntomas menstruales, etc. En cuanto a las vitaminas del grupo B, también intervienen en nuestro sistema nervioso y deportivo (muscular), por lo que es importante mantener unos buenos niveles para rendir más y no tener problemas depresivos o de otro tipo. Y por supuesto, la melatonina también facilita el sueño (y por tanto la regeneración de nuestro organismo, ya que el sueño tiene efectos reparadores), controla la produccción de ciertas hormonas, es antioxidante para nuestras células y fortalece nuestro sistema inmunológico para prevenir virus o infecciones bacterianas.
  • Triptófano con Magnesio y Vitamina B6: ya hemos hablado de las propiedades del tritófano, magnésio y vitaminas del grupo B en los dos productos anteriores, solo que en este producto se combinan estras tres sustancias en una fórmula mejorada.
  • Aceite de Onagra + Vitamina E: el aceite de onagra tiene un alto contenido de acidos grasos omega-3 y omega-6 en su composición, ambos desempeñan un papel crucial en las funciones cerebrales, como la memoria, etc., así como el crecimiento y desarrollo normal. También pueden desempeñar funciones anti-acné, mejora la salud de nuestra piel y cabello, mejora los síntomas de atrítis y otros problemas de las articulaciones, diabetes, previene el Alzheimer y Parkinson, mejora la salud de nuestro estómago, e incluso impotencia… A eso hay que agregar los beneficios de la vitamina E, una vitamina que consumimos poco porque nuestra dieta se basa en el aceite de oliva y dejamos de lado otros aceites vegetales que la contienen como el de girasol.  La E nos protege contra enfermedades cardiacas, cáncer, trastornos oculares (como la degeneración macular asociada a la edad o al uso frecuente de pantallas), etc.
  • Ginseng y Jalea Real: el ginseng es una planta que nos puede ayudar mejorar el rendimiento físico y mental, por lo que es recomendable si asistimos al gimnasio o estamos en época de estudios. También mejora el sistema inmunológico, lucha contra el envejecimiento, protege el sistema cardiovascular, incrementa el nivel de insulina en sangre, previene úlceras causadas por estrés, combate la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. Mientras que las abjeas nos aportan la maravillosa jalea real con propiedades saludables para reducir el colesterol, mejora el asma, mejora nuestro corazón, previene úlceras, estimula la circulación, beneficiosa para estados de arteriosclerosis, mejora estados astémicos, buena para diabetes, aumenta la vitalidad y apetito, benefifiosa para el sistema inmunológico, antioxidante y antienvejecimiento.
  • Aceite de Bacalao: el aceite de bacalao, al igual que el de salmón y otros, tiene un alto contenido en ácidos grasos omega-3 y también vitaminas A y D. Esto hace que sea bueno para la salud cerebral, de nuestros ojos, huesos, corazón, estómago, intestino, mejora la ansiedad, estrés y depresión, y cuidado de otros tejidos como la piel. Incluso puede reducir la inflamación  y dolor articular debido a la artritis reumatoide.
  • Hierro con miel: de todos es conocido los numerosos aportes a la salud de la miel, similares a los de la jalea real que he descrito anteriormente. Además de eso, este producto agrega hierro, interesante para cuando tenemos anemia o falta de este mineral. El hierro interviene en la formación de nuestros huesos, y la producción de hormonas, así como intervenir en el transporte de oxígeno en sangre, participa en la producción de hemoglobina, es parte del proceso de respiración celular y la síntesis del ADN, aumenta la resistencia a las enfermedades y colabora en multitud de otras reacciones químicas en nuestro cuerpo.
  • Espirulina: puede interesante para todos, pero especialmente par adeportistas. De hecho, muchos suplementeos para deportistas la incorporan. Es un alga que contiene una información nutricional muy extensa. Es muy preciada por su alto valor biológico por la cantidad de vitaminas, minerales, proteinas, y acidos nucleidos, entre otros fitoquímicos. Es tan completa que solo con ella se podría nutrir a la gente, incluso los astronáutas de la NASA la usan para estar bien alimentados cuando hacen misiones espaciales.
  • Colágeno con magnesio, calcio, vitamina C y D: ya sabes los efectos del colágeno, el magnésio.  Pero ahora se agrega el calcio, que tiene un efecto muy positivo para los huesos y prevención de osteoporosis. También interviene en la coagulación de la sangre, envío y recepción de señales nerviosas como el magnesio, contracción y relajación muscular, secreción de hormonas y otros químicos del organismo, y mantenimiento del ritmo cardíaco. Si a eso le añadimos un potente antioxidante como la vitamina C que interviene en la formación de proteínas, ayuda a absorver el hierro, repara y mantiene el cartílago, hueso y dientes, reduce la cantidad de radicales libres (que pueden llevar al cancer si se acumula y a otras enfermedades degenerativas o del corazón, e incluso envejecimiento). También nos matiene con un sistema inmune mucho más fuerte para prevenir enfermedades, pero si ya las tenemos, como por ejemplo un resfriado, entonces no servirá por mucha que tomes (sirve como preventor). Y por ultimo, debes saber que el Sol nos aporta vitamina D, pero si no lo tomamos a menudo o  lo suficiente, el calcio no lo absorverán nuestros huesos si no disponemos de reservas de D. Además la vitamina D puede prevenir diabetes, presión arterial alta, cáncer, enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple, etc.

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